No son necesarias, nunca vienen bien, les tememos, no traen nada bueno, pero nos dejan espectaculares imágenes y una increíble sensación de calma cuando ha pasado y vemos brillar el sol. Ha costado, no ha sido fácil, hemos tenido que abrir la mano, pero aquí tenéis una muestra de lo que la naturaleza es capaz de hacer, aquí están nuestras tormentas captadas por el ojo experto y, a veces, sorprendido de nuestros fotógrafos.